En ese instante surge en mi interior una decisión sorprendente. Elijo concentrarme en recuperar el bolso desde el tren. Osea, hacer que se materialice en mis manos, teletransportándose desde casa.
Sin perder un segundo me pongo manos a la obra. Centro todo mi Ser en la intención de recuperar el objeto distraído. Y en el proceso, siento cómo todo lo que soy se focaliza en ese deseo. A los pocos segundos, zas! el bolso aparece en mi regazo.
Siento este sueño como el mensaje de un ejercicio práctico de lo que puedo obtener si hago uso de toda mi energía enfocada en un anhelo, propósito que sea útil para mí.