Y lo que más me ha servido, algo que está bailando en mi interior en los últimos tiempos, es que nos damos valor por lo que conseguimos exteriormente, es decir, proyectamos lo que ya somos en algo fuera de nosotros, para poder verlo, sentirlo, conocerlo. Eso ha formado parte de una realidad donde ha prevalecido totalmente la Dualidad, un mundo alejado de nuestra Alma. Pero ahora, que estamos viviendo la infusión de nuestro Ser en la corporeidad aquí en nuestro Planeta, la co-creación tiene que ver con el Juego, con expresar nuestra singularidad en todo lo que hacemos simplemente siendo quiénes somos y haciendo únicamente aquello que nos trae alegría. Es decir, sentirse plenos en nuestro Interior... sin más...porque sí!
Osea, que el currículum no importa. Que las estrellas que hoy pueda lucir por mis actividades, cursos, no importan. Que la ansiedad por "hacer algo", es ficción.
Y ahí es hacia donde la Vida me está llevando. Y me cuesta aceptarlo. Qué alivio ver reflejada la intención Interior de mi Ser en las experiencias de alguien más en momentos interminables de montañas rusas.
Qué buena noticia!!